lunes, 1 de noviembre de 2010

La muerta



Si de pronto no existes,
si de pronto no vives,
yo seguiré viviendo.

No me atrevo,
no me atrevo a escribirlo,
si te mueres.

Yo seguiré viviendo.

Porque donde no tiene voz un hombre
allí, mi voz.

Donde los negros sean apaleados,
yo no puedo estar muerto.
Cuando entren en la cárcel mis hermanos
entraré yo con ellos.

Cuando la victoria,
no mi victoria,
sino la gran victoria
llegue,
aunque esté mudo debo hablar:
yo la veré llegar aunque esté ciego.

No, perdóname.
Si tú no vives,
si tú, querida, amor mío,
si tú
te has muerto,
todas las hojas caerán en mi pecho,
lloverá sobre mi alma noche y día,
la nieve quemará mi corazón,
andaré con frío y fuego y muerte y nieve,
mis pies querrán marchar hacia donde tú duermes,
pero
seguiré vivo,
porque tú me quisiste sobre todas las cosas
indomable,
y, amor, porque tú sabes que soy no sólo un hombre
sino todos los hombres.


Pablo Neruda


jueves, 30 de septiembre de 2010


A veces amanezco
y el corazón me pesa más
que de costumbre;
entonces
intento aborrecer lo que de ti persigo:
boca, corazón, fuente de piel,
intento odiarte a ti como a enemigo.

Pero no,
no eres tú la causa de mi mano sola
ni de que me duela la piel
de tan intacta.

(Tú sabes...
siempre buscamos chivos expiatorios.)
Julieta Arteaga

jueves, 26 de agosto de 2010

HOMENAJE LUCTUOSO: Entrevista con Fernando Alegría Ramírez (FAR)


“Ya se me está queriendo amampar el alma”



Por Leticia Bárcenas González
Fotos: Martín Barrios

Identificado por su estilo peculiar de dar la nota roja, Fernando Alegría Ramírez, mejor conocido como FAR, es un hombre alegre, positivo y muy orgulloso de su origen zoque. Confiesa que, a sus casi setenta años, cree estar a punto de cerrar su ciclo vital. Sin embargo, él, que ha dado a conocer innumerables casos de accidentes y decesos, no le gustaría que su muerte fuera registrada en algún periódico. La razón es que si su encuentro con la huesuda se diera mientras disfruta su comida favorita, correría el riesgo de que se escribiera: al FAR “lo mató una nuca de jolote”. Alegría no es sólo su apellido, él es una representación de ella. Una charla con “el FAR” no tiene desperdicio.

–El sello FAR en la información policiaca es inconfundible. ¿Qué lo lleva a contar las historias de la forma en que lo hace?
Comencé en la nota roja desde 1968, hasta ahorita; como decimos, ya llovió, pero aún seguimos en pie de lucha. Me decía don Gervasio: ya nunca vas a dejar de escribir, hijo, vas a querer dejar y no vas a poder, la misma máquina te va a llamar, y es cierto.

–¿Se considera heredero de las enseñanzas de Gervasio Grajales?
No mucho, pero sí le agradezco algo de lo que él me enseñó y que Dios me iluminó para acertar. Hasta ahorita vamos sin tropiezo, gracias a Dios.

–¿Por qué cuenta las historias en esa forma tan, digamos, “cómica”?
¿Eso de que le partió la cabeza, le quebró el hueso, la canilla? Las frases que utilizo en todos mis artículos de nota roja y en todas mis notas para la radio y en todas mis participaciones en público, las hago con términos tuxtlecos, porque esos términos entendemos. La gente a quien yo le escribo no entiende términos sociales y menos términos médicos, por eso, cuando hay un muerto y voy por los datos y me dice el médico o el socorrista: lo encontramos de cúbito ventral, yo entiendo qué es cúbito ventral pero el que me lo va a oír o leer no sabe qué es, entonces yo le digo cómo es: embrocado. Por eso le digo “El cadáver estaba embrocado como Gabino Barrera” porque, según el corrido, Gabino Barrera cayó embrocado como besando la tierra. Pero para escribir todo eso a conciencia, creo que se debe a que anduve mucho tiempo paseando, cuando era bohemio, porque yo era de cantina; ahorita ya no bebo pero cuando era joven tomé desde los 14 hasta la edad de 38 años. Y ese trayecto también me enseñó mucha experiencia.

–O sea que a usted, ya no se le atraviesa ningún Tucán.
No, no se me puede atravesar un Tucán y menos una de etiqueta roja porque ya está más cara.

–Entonces ¿ya se le “amampó” el alma?
Ya se me está queriendo amampar el alma.

Después de reír por la sorpresa de la pregunta, don Fernando retoma el tema y dice que antes de escribir se fija si su forma de decir las cosas está acorde con la información que va a manejar, busca incluso alguna frase de una canción, que le ayude a reforzar la imagen que quiere proyectar. “Por ejemplo, cuando les digo: fue encontrado, no tenía donde vivir, dormía en la banqueta, entonces puedo decir: como dijera Cuco Sánchez ‘el cielo tengo por techo y no más el sol por cobija’, y ahí va”. Aclara que “ya no es fuerza” que vaya a ver el cadáver, pues para él es suficiente con que le digan cómo está el cuerpo y dónde tiene el proyectil, porque con esa información y su experiencia de tantos años en el asunto, ya sabe dónde se paró el bandido, cómo salió el tiro y cómo cayó el occiso. “Ese para caer tatarateó, y si hay rastros por ahí de sangre en la pared, seguro cayó de boca.”

–A parte de la Cruz Roja y el Ministerio Público, ¿qué otras vías tiene para obtener su información?
El Seguro [Social], el ISSSTE. A veces me dicen hay un muertito en el ISSSTE, me voy rápido y entrevisto a la familia. En el hospital encuentro unos cuadros terribles: corriendo sangre al paciente, la mamá o la mujer llorando a un lado, que no tiene ni un quinto, que va a ir para su pueblo, que no sabe qué hacer, entonces ahí se ve el dolor humano; ya no la interrogo tocante a lo que quiero saber, sino que mejor platico con ella, le digo ya comió usted algo, que no, le digo ahorita vengo, le traigo un cafecito, lo que sea, y en ese momento me comienza a platicar: que mi hijo fulano de tal está aquí, le metieron un balazo, se lo dio mi compadre, y ahí voy tomado los datos.

–Los protagonistas de sus historias le reclaman o lo felicitan por publicar sus casos.
No hay ningún reclamo, inclusive algunos me dicen fijate que le pasó esto a fulano de tal, [yo les digo] pero ya lo dijeron los demás periódicos, [me responden] pero me gusta que lo digás vos, decilo, y ahí lo digo. Les gusta, yo no sé, yo no sé qué es que les gusta pero en la frecuencia de radio donde estoy me busca la gente, que dónde estaba, ah, ya lo encontramos.

–¿Y en dónde está?
Estoy con el licenciado Mario Tassias Aquino en ORM Noticias, en la UE. Detrás de Kaliman voy yo.

–O sea que serenidad y paciencia…
Sí, y mire que ya tiene varios tiempos que yo nací. Nací aquí, en el barrio de La Lomita. Algún presidente quiso volarse la barda pero confundió los barrios, aquí le puso el barrio del Cerrito y aquí no es. Aquí comenzaba La Lomita hace setenta años. ¡Una loma tremenda! Un cerro era.

El rostro del señor Alegría demuestra la emoción que le produce recordar el lugar en el que nació y creció, al lado de sus padres y sus nueve hermanos. La casa en la que jugó y escuchó a su padre platicar en lengua zoque, con el boticario de la esquina. El olor de la chincuya, de la anona, del mezquite, frutos que se daban en el patio familiar.

–¿Por qué no publica fotos de sus notas?
En primer lugar porque no quiero andar cámara... Ahí voy a andar con la camarita, no, no. Si hay alguna foto que me la den a la buena, ahí está para publicarla, pero de que yo ande ahí [con cámara], no. No uso ni libreta para tomar datos. Dice una persona por ahí, que sabe: “El único que no usa libreta todo el tiempo, es el FAR. Ni en los discursos ni nada. Lo está oyendo el discurso y al otro día lo está publicando tal como lo dicen.” A veces decía don Gervasio: “Y el discurso fue tomado por la televisión, copiado por FAR”. Porque lo copiaba yo así, pues, ligero, [con] unos signos que Dios me hizo que yo los inventara y sólo yo los entiendo; es más rápido que la taquigrafía pero solamente yo sé qué quiere decir ahí. [Cuando los ve dice] ¿A ver, qué será que puse aquí? Los voy siguiendo y digo, quiere decir Lourdes, por ejemplo.

–¿Usted estudió alguna profesión?
Pues nada más sexto año de primaria, secundaria en el ICACH y un cuarto año de Normal; ahí [se] truncó mi carrera porque ya me absorbió la cantina. ¡Ja! Yo por eso tengo experiencia para decirles esas cosas: te vas a llegar a titular pero si dejás de beber, si no la cantina te va absorber y te va a desbaratar, y ahí vas a quedar tirado, ya no vas a ser útil.

–¿Los errores de sintaxis y ortográficos son parte de su estilo o son ajenos a su voluntad?
Están dentro de mi estilo. Yo llevo eso que me decía el profesor Gaspar Jiménez: sintaxis y todo eso es bueno, pero lo importante es que comprenda el lector, a lo mejor no lo sabe interpretar, entonces hay que irle diciendo. Yo le doy gracias a Dios que ninguna sugerencia rechazo, todo lo acepto; hasta a los estudiantes de Cobach que me dicen tal cosa, [les respondo] voy a analizarlo, a ver quién es, si es así como dicen. Porque nunca hay que despreciar ni desechar lo que uno no conoce, primero hay que conocer para decir eso no sirve, ¿verdad? Yo soy de esos.

–¿La muerte le causa risa o miedo?
Pues, la muerte no me causa ni risa ni miedo, la veo como una cosa natural que tiene que registrarse.. Y no es motivo para llorar, es motivo de alegría porque la muerte lo saca a usted de un apuro. Es un alivio, por ejemplo, si tiene una enfermedad incurable, la familia no le quiere dar veneno ni le quiere dar un balazo, solamente la muerte va y lo saca del apuro. Cuando pasa uno a otra dimensión ya está uno más tranquilo. Una vez estaba muriendo de una cruda, tomé nada más noventa días cuando murió el maestro Agustín Lara, yo y don Gervasio, no sé, pues sentíamos mucho la muerte, pero no, no era eso, era por beber. Entonces, yo, en mi cruda ¡de noventa días! Los muchachos [de hoy] con una noche que se emborrachen, ¡María Santísima!, ya se están muriendo, digo ésos no aguantan, no. Entonces -suspira y continúa- la muerte ya. Yo quería morirme. ¡Y llegó la muerte! Me miró y le dije: ya, sacame ya; se me quedó mirando, se rió y me dijo: no. Se dio la vuelta y se fue, y me dejó otra vez en el purgatorio.

–¿Y cómo fue que dejó de beber?
Porque comprendí que el alcoholismo destruye y acaba. El alcoholismo acaba la salud, el talento, la sociología y todo eso... lo social, lo cultural. Para el alcoholismo no hay barrera que lo vaya a detener; entonces aprendí, y sé, que es una enfermedad progresiva e incurable. Desde entonces dejé de beber y comencé a trabajar con mis amigos y compañeros borrachos. Esa es la tarea que llevo ya treinta y dos años [realizando].

–¿El periodismo le da para vivir?
Pues para comer sí. Para vivir todo trabajo da, ahora, para presumir no. Porque hay que comprender las cosas, para presumir que esto y que lo otro, solamente que yo sea priista de primer orden. Pero de vender periódico y reportajes no, no va a dar, así escriba uno de nueva cuenta la Biblia. Da para la comida y para los niños y hasta ahí. ¡Si te enfermás, pues tomá tu té de canela!

–¿Qué otras actividades realiza?
Hago grabaciones de negocios, hago mi boletín, mi periódico; llego a repartir mi periódico, llego a despachar, llego a una tortillería a levantar masa, a levantar peroles, y ahí estoy ganando.

–¿Cómo combina eso con su trabajo en el periódico?
Todo se puede hacer, corriendo siempre. Todo. Es que no puede decir uno: ay, es que no tengo tiempo, es que estoy aquí, estoy muy ocupado... Eso dice la gente que no sabe vivir, pero el que sabe vivir se va a acoplar, va a decir: hasta ahí puedo. Como yo les digo, de ocho a diez de la noche ni hablen por teléfono porque no voy a contestar, estoy en el grupo [Alcohólicos Anónimos]. Si mataron a un obispo, después voy a ir a traer los datos, ya no va a huir, ya lo mataron, gracias a Dios ya está muerto, ya no huye. Ahora, si es un delincuente que lo tienen detenido, ahí sí se puede pelar porque les da [a las autoridades] un billete de a quinientos y el policía lo suelta, no es tampoco que tenga mucha fuerza el reo y se jaloneó, mentira, el policía se ablandó con un billetote, porque “un Cuahtémoc” ablanda más que el sebo.

–¿Hasta la muerte con el Es!?
Sí. Me hablaron muchos periódicos y me siguen hablando para escribir. Pero digo: no, yo soy del Es! El pueblo le dice al chamaco [repartidor], dame un periódico de FAR, no dicen el Es! Un periódico de FAR. Sí, aquí está; los chamaquitos ya saben que es el Es!
Están los canasteros ahí en el Calvario y cuando paso me gritan ¡Don FAR, don FAR! Órale, pura chusma. Me bajo de mi carro y les digo ¡Qué tal! Ya quieren su periódico, ahí hay uno. Gracias don FAR. ¡Véngase a tomar un arroz con leche! Por eso cuando alguien me busca, los vecinos le dicen: sí, pero a don FAR no lo va usted a encontrar, él está en la calle, comiendo con los cargadores, con los estibadores. Esa es la gente. Y mire, toda esa gente enseña, le enseña a hablar y hasta le enseña a usted qué pasó y dónde está el cliente, todo. Pero si se va usted a mostrar bronca como la suegra que levanta pesas y le gusta el box, no le dicen nada. Yo me refiero a la suegra de la canción que dice: sabe herrería y sabe mecánica, levanta pesas y le gusta el box; luego luego se nota que es una camotuda y si se me acerca me retiro, pues sí.

–¿Cuál es su película o serie policiaca favorita?
No tengo ninguna predilección de película. Antes me gustaban las de Juan Orol, de gángsters, de tahúr, de cómo se matan...

–Usted se identificaba con los personajes.
No muy. Nunca he sido adicto a eso. Ni a la televisión; menos que yo esté viendo que el Bacardi, nosotros damos la calidad, usted pone el tanto que va a tomar. No, no me gusta. Ni leo novela. Leo periódico, sí, nacional e internacional, de preferencia la [sección] policiaca.

–¿Qué piensa de la política?
No puedo opinar porque no muy le entro a la política. Me da desesperación. Yo siempre he dicho que ya no hay ni políticos, revoltosos hay. ¡Ah! Que yo lo voy a demandar a fulano, que yo también lo voy a demandar. Pues, ¿qué dirá Gabino Barrera?, ¿qué dirá Ignacio Bernal? Los de los corridos revolucionarios. ¿Qué dirá Simón Blanco ante estos muchachos de hoy? No, no, no puedo opinar de la política.

–¿Y de la justicia?
¿La de la tierra o la divina? Porque hay dos, la divina tarda pero es efectiva.

–¿Y la terrenal?
Esa, no sé, porque se ablanda, como acabo de decir. A veces se pone dura pero si le pone un billetón, se ablandó: que tiene usted razón, yo creo no es así, así es. No es que quiera la paga, le gusta el retrato que lleva el billete, por eso es que vence.

FAR está convencido de que México tiene las mejores leyes, la mejor Constitución y de que no hace falta reformarlas, sino que “se necesita que se sepa aplicar esa ley y todos estaremos felices, pero mientras no haya una ley que se aplique como tal , no va a haber paz.” Parece que esta última palabra le trae algún recuerdo, tal vez de sus antepasados porque antes de despedirse comenta que tiene el presentimiento de que morirá en mayo “...porque en mayo nací. El 30 de mayo de 1934. Ya me toca morirme, ya voy a cerrar mi ciclo de vida”.

–¿Y cómo le gustaría que se anunciara su muerte en el periódico?
Yo creo que mejor que no la anunciaran porque si yo muriera comiendo, como mi comida preferida de fiesta es el jolote, mole de jolote y no cualquier parte del cuerpo del jolote, sino la nuca y el pescuezo, podrían decir: “Lo mató una nuca de jolote” o “Se le atravesó el pescuezo”.

La risa, al igual que el estilo FAR, es espontánea. Su sentido del humor no lo abandona ni cuando rememora que de sus nueve hermanos, cuatro ya murieron. “Ya se está desgranando la mazorca, pero no están muriendo muchachitos, yo fui el último y tengo casi setenta años. Pues, ¿el primero cuántos años tendrá?”



Silueta

Fernando Alegría Ramírez, mejor conocido como FAR, tiene 35 años haciendo nota roja para el periódico Es! y 30 en la radio. Su estilo “tuxtleco” de narrar los hechos es inconfundible.

Nació en el Barrio de La Lomita, en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; tiene 69 años (“y meses, pero, como dijera José Alfredo Jiménez, pienso sacar juventud de mi pasado.”). Es el menor de diez hermanos y se dice soltero con hijos y nietos (“Tengo tres hijos y cada uno de ellos tiene 6 hijos, lo que me da un total de 18 nietos.”).

Entre sus aficiones está la lectura de periódicos, la declamación y la música (“Canto y medio toco la guitarra, llego a ensayar con un mariachi.”). Está orgulloso de su origen zoque aunque confiesa que no lo sabe hablar.



*Entrevista publicada en Xmedios, Comunicación y sociedad, No. 3, Septiembre de 2003


miércoles, 14 de julio de 2010

De amor cortés



¡Oh Dios, oh Dios, el alba!
¡Qué pronto viene!
Fragmento de un alba del siglo XV

Me has amado otra vez, tan delicadamente

-pueden también las fieras usar de cortesía-,

me has desnudado el cuerpo, aunque estaba desnuda,

abriéndome la piel con la boca y las uñas.


Es hermoso el dolor, doloroso el deseo,

tú más hermoso aún, más hiriente por tanto,

y es hermoso tenerte entre sangre y saliva,

apretado y caliente, hambriento todavía.


Quieran Dios y la Carne firmar una alianza,

que se alargue la noche más allá de la noche,

que se apague el lucero que anuncia la alborada

por que sólo amanezca debajo de las sábanas.

Josefa Parra

viernes, 28 de mayo de 2010

Investigación y desarrollo tecnológico, fundamentales para que una nación prospere: Ricardo Arturo Trujillo Hernández

Texto y Fotografía: Leticia Bárcenas González

Preocupado por el mal uso que hemos dado a nuestros recursos naturales, el Mtro. Ricardo Arturo Trujillo Hernández, recientemente nombrado Coordinador Nacional de Diseño Curricular del Programa Educativo de Ingeniería en Energía del Subsistema de Universidades Politécnicas, dice que para que una nación prospere debe realizar investigación y desarrollo tecnológico, así como practicar una explotación de la energía de manera limpia, segura y económica.

El también Director de la carrera de Ingeniería en Energía de la Universidad Politécnica de Chiapas, trabaja para crear una cultura energético-ambiental, que promueva la preservación de los recursos naturales y el ahorro y uso eficiente de la energía.

Y aunque la docencia y la energía son importantes en su vida, confiesa que sus dos grandes pasiones son convivir con su familia y entrenar a sus perros. Sonriente y de buen humor, me recibe en su oficina para conversar.

¿Nos puedes hablar de tu formación académica?
Soy técnico en electrónica, egresado de la Primera generación del Centro de Bachillerato Tecnológico, Industrial y de Servicios (CBTIS) No. 233, mis estudios profesionales los realicé en el Tecnológico de Tuxtla Gutiérrez, en la carrera de Ingeniería Industrial en Eléctrica; la maestría la cursé en sistemas eléctricos de potencia, en la Sección de Estudios de Posgrado e Investigación de la ESIME (Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica), perteneciente al Instituto Politécnico Nacional, y los estudios doctorales en el Centro de Investigación de Materiales Avanzados (CIMAV).

¿Por qué estudiar ingeniería industrial en eléctrica?
Desde chico, me llamaba mucho la atención lo relacionado a la electricidad, cómo podía hacer funcionar diferentes aparatos, mover cosas o iluminar todo. Cuando viajaba con mi padre (señor David Trujillo Hernández), él me hablaba sobre las torres que soportan los conductores eléctricos, los aisladores, el cómo identificar el voltaje de cada línea, que sirven para transportar la energía de un lugar a otro, la necesidad de incrementar y reducir los voltajes según fuera conveniente. Él sabe muchísimo sobre equipo y material eléctrico, creo que él fue en gran medida mi inspiración para estudiar esa carrera.

¿Qué es la docencia para un ingeniero industrial en eléctrica?
Cuando laboré en la CFE (Comisión Federal de Electricidad) me tocó impartir diversos cursos dirigidos al personal (linieros, lecturistas, oficinistas) y contratistas, es ahí donde descubro lo bonito de compartir los conocimientos que uno puede tener, además de transmitir la propia experiencia, es algo muy satisfactorio. Ahora es trascendental en mi vida, no imaginé dedicarme a la docencia pero ya no concibo mi vida sin ella; se ha vuelto una parte muy importante en mi quehacer profesional.

¿Cuál ha sido tu investigación más significativa?
Mi tesis de maestría, que consistió en el desarrollo de un algoritmo genético (técnica de programación evolutiva) que apliqué para optimización de la confiabilidad de sistemas eléctricos de potencia e industriales, desarrollada en gran parte con el Mtro. Ángel David Trujillo Hernández, mi hermano. Actualmente estoy realizando una investigación doctoral en sistemas térmicos, bajo la dirección de mi compañero y amigo, el Dr. Joel Pantoja Enriquez.

¿Qué significa ser Director de una carrera en la UP con tan sólo 35 años de edad?
Ser propuesto como Coordinador Nacional de Diseño Curricular del Programa Educativo de Ingeniería en Energía y además ser Director de la carrera de Ingeniería en Energía en la Politécnica de Chiapas, me hace sentir privilegiado y muy honrado por contar con la confianza de las personas que laboran conmigo.
Por otra parte el ser director de carrera me permite estar en contacto estrecho con los estudiantes, poder conocerlos más, saber sus problemas y requerimientos como alumnos de esta carrera específicamente. El poder apoyarles en la medida de lo posible, es un muy satisfactorio para mí.

¿Cuál es tu opinión sobre las universidades especializadas como la UPChiapas?
Creo que son y seguirán siendo un escalón importante para el avance en áreas esenciales de nuestro país. La investigación y el desarrollo tecnológico son en gran medida, parte fundamental para que una nación prospere en lo técnico, lo económico, lo cultural, lo social.

¿Cuál es tu meta profesional?
Seguir aprendiendo cada vez mas de mis compañeros, de los investigadores de otras instituciones, de mis estudiantes; mantenerme actualizado en mis áreas de especialidad (ahorro y uso eficiente de energía, optimización de confiabilidad de sistemas, energía solar térmica) ya que la ciencia avanza día a día, también mantengo contacto con la construcción de obra eléctrica. Otra meta muy importante es seguir superándome como profesor.

¿Y en lo personal?
Trato de continuar con el ejemplo que me han dado mis padres, la Sra. Mary Hernández Flores de Trujillo y el Sr. David Trujillo Hernández, creo que con eso tengo un duro reto personal que seguir, pues ha sido su ejemplo es el que ha marcado la directriz en mi vida, y quisiera también ser una referencia para mis hijos el día de mañana.

¿Por qué debemos ahorrar energía?
Actualmente es un compromiso moral que debemos tener. Ahorrar es de vital importancia debido a nuestra situación, día a día la naturaleza nos está cobrando la factura por todo el descuido y abuso que hemos tenido para con ella y el medio ambiente, nuestras generaciones futuras no podrán conocer este mundo como lo conocimos nosotros si no hacemos algo por frenar el mal comportamiento que hemos tenido en el uso de nuestros recursos naturales; el ahorro de energía repercute grandemente en cuestiones ambientales ya que para producir energía quemamos combustibles fósiles altamente contaminantes. Por otra parte, la cuestión económica también es un factor a considerar, pues a nadie le viene mal pagar un menor costo de energía eléctrica, esto se puede lograr si hacemos un uso racional e implantamos una cultura energético-ambiental, que promueva la preservación de nuestros recursos naturales y el ahorro y uso eficiente de la energía.

¿En el amor también ahorras energía?
¡NO! (Risas). Creo que hay excepciones, aunque son contadas, en las que no se debe escatimar ni ahorrar recursos y esfuerzos y ésta es una de esas excepciones. (Más Risas).

¿Para el cuerpo qué energía es la mejor, la solar, la eólica, la térmica o la de otro cuerpo?
Todo depende de qué trabajo necesites realizar con dicha energía. (Risas)

¿En política también te inclinas por el sol?
(Risas.) Afortunadamente los técnicos no tenemos que preocuparnos demasiado por la política, eso se lo dejamos a quienes les gusta esa parte, aunque sí nos afectan las decisiones que ellos toman.

¿Cuál es la energía que te mueve día a día?
El amor de mi familia, a mi país, a mi profesión y el tratar de ser mejor cada vez.

¿Héroe de la infancia?
Francisco Villa.

¿A quién admiras ahora?
¡Hay mucha gente digna de admirarse! He tenido la fortuna de conocer, trabajar y estudiar con gente muy valiosa en todo sentido y aprender de ellos; personas que contribuyeron en mi formación académica, compañeros de la CFE, profesores y compañeros de la sección de estudios de posgrado de la ESIME, compañeros y amigos de la UPChiapas, no quisiera dar nombres para no omitir alguno, pero todos excelentes amigos, profesionales y expertos en sus áreas de trabajo.

¿Cómo te recuerdas como estudiante universitario?
Me gustaba lo que estudiaba, me emocionaba aprender cosas nuevas e interesantes. Algo que me llevó a concluir mis estudios fue que desde muy chico supe qué era lo que quería ser: ingeniero eléctrico; sólo me faltaba el cómo y eso lo fui aprendiendo día a día. Me gustaban las reuniones con los amigos, ir al cine y jugar voleibol, pero todo esto lo hacíamos en los periodos vacacionales pues durante las clases era prácticamente imposible, ello hacía disfrutar más esos ratos de diversión.

¿Algún mensaje para tus alumnos?
Que no dejen de esforzarse, que todos los sacrificios tienen una recompensa; el invertir algunos años de su juventud les será recompensado el día de mañana con más y mejores oportunidades, lo cual les dará acceso a un mejor nivel de vida, contribuyendo además con el desarrollo de nuestro país. Que no claudiquen en el intento y que continúen siempre con la mirada fija hacia adelante.



SILUETA
Lugar de nacimiento: México D.F.
Edad: 35 años
Tiempo de radicar en Chiapas: 25 años
Número de hermanos: 1
Estado civil: Casado
Número de hijos: 2
Pasatiempos: Jugar con mis hijos, entrenar a mis perros, practicar aikido, ver alguna película o leer un libro.
Película: Tengo varias, entre ellas Hombres de honor, La vida es bella y Perfume de mujer.
Canción: Dust in the wind (Kansas)
Rituales: River misoji, ritual japonés que consiste en bañarse en algún río de agua helada el día 1° de enero muy temprano, esto para recibir el año con nuevos bríos y pensamientos positivos.


EN CORTO


Energía: Lo que mueve al mundo
Sol: Fuente inagotable
Viento: Efecto del sol
Agua: Vida
Calor: Fuerza
Luz: Modernidad
Electricidad: Progreso y desarrollo
Universidad: Fuente de conocimiento
Alumnos: Futuro




RECOMENDACIONES PARA AHORRAR ENERGÍA


1) Usar multicontactos en lugares donde se ocupen 2 o 3 aparatos a la vez, como en los centros de entretenimiento. Esto para que queden sin energía una vez que no se estén usando y no queden en la función stand by.

2) Evitar en la medida de lo posible el uso de sistemas automáticos que activen las bombas de agua para llenar tinacos, ya que al arrancar, los motores demandan corrientes grandes y es mejor tener un control de cada encendido. Evitar hacerlo constantemente traerá un ahorro de energía.

3) Tener un apagador por cada lámpara que se utilice, eso evitará encender varias sin que todas ellas sean necesarias al mismo tiempo.

4) Verificar que las clavijas de los aparatos entren justos en el contacto, para evitar falsos contactos.

5) Desconectar todo tipo de regulador de voltaje cuando no se esté haciendo uso de él, por ejemplo de la computadora, los cargadores de celular y/o laptops.

6) Usar equipos ahorradores o de alta eficiencia, principalmente refrigeradores, aires acondicionados y bombas de agua. Es recomendable que tengan 5 años de uso como máximo.

Publicada en la gacta de la Universidad Politecnica de Chiapas, Año 6, Número 13, enero-abril 2010.